Cual adolescente sigo la saga Crepúsculo. Muy de refilón, pero lo suficiente como para que mi hermana, la fanática, me convenciera para que la acompañara al estreno de Luna Nueva.
Con la cola del cine repleto de quinceañeras y palomitas en mano entré en la sala con aptitud de “vengo por venir” JA!
La verdad que si esta película y libros, me cogen 15 años atrás, me destroza la vida!!!
Alguien tiene que decir a esas chicas que todo es mentira!!!esos amores no existen!!!! Eduard Cullen sería a la larga un cabrón que le chupa la sangre a cualquiera. Pero no, medio cine chillando cada vez que pestañeaba.
Ahora, lo que si que no se puede aguantar y es de salida mala, es ese licántropo de mi alma que me ha convertido en viejuna salida.
¡¡¡A este me lo pido por Reyes!!!

Jacob, soy tuya!!!







